martes, 28 de julio de 2015

Las cadenas en mis pies

Siento el peso de mis cadenas...cuando camino, escucho su sonar detrás de mí. Al salir por las calles las veo en la gente, como no las sienten y compran, lo que su fin de semana les alcanza.
¿cómo será el día en que ya no estén?
Comienzo a sacudir mis cadenas, las abato, y rompo, destruyo este burdo sistema que me debora viva.
Hago estallar todas las trancas que me impiden ser libre y perforo lo que queda de mi yo abstraído, abducido por el vaivén de la cotideanidad.
Las alamedas verán pasar al hombre y la mujer libres, y correrán hechos nuevos en sí mismos.