y me cuenta sus dias
la vida de la caminante
que cortó cabellos.
Del engaño del esposo
nace la cristiana,
la vecindad del perdón
vive los domingos.
Salve,
felicidad y un vasito de vino
para celebrar los días
esos que ya pasaron,
del puente mirando suerte.
La de la madre enferma
comprenda,
que los días son mejores
en la casa,
y no en un hospital frío
sin que nadie la acompañe.
Salve sus días
y acompañe a su madre
de la mano del jardín,
que le dio la vida.
Segunda madre
de dos hijos y una hija
el amor se le devuelve
como lo entrega
vivo de cariños y comidas sabrosas
la ley de la vida se hace carne
paseando con su segunda familia,
usted se emociona.
Preciosa mujer,
tus días se hagan fértiles
para siempre.